¿Cómo funciona?

DURACIÓN DEL RECORRIDO

Cada Recorrido dura entre 90 y 120 minutos.

FRECUENCIA

Un Recorrido cada catorce días.

MODALIDAD

Presencial o por videollamada. Algunos Recorridos son presenciales por la naturaleza del trabajo. Otros pueden ser virtuales.

DURACIÓN DEL PROCESO

El proceso completo tiene doce grados y dura entre 21 y 36 meses, dependiendo del ritmo de cada persona. No hay apuro ni fecha límite.

¿Qué pasa en un Recorrido?

Cada Recorrido tiene una estructura que se repite:

Primero, un momento de regulación para llegar al espacio de trabajo con el cuerpo y la mente presentes.

Después, un espacio de descarga: decir lo que necesita ser dicho sin juicio, sin consejo, sin prisa.

Después, un ejercicio específico del grado en el que estés, aplicado sobre el material que acabás de traer. No ejercicios abstractos. Trabajo sobre tu vida real.

Al final, una práctica para llevar a la quincena: algo concreto para hacer entre Recorridos que extiende el trabajo al contexto de tu vida cotidiana.

Cada Recorrido empieza y termina con vos regulado y presente. Nunca salís del espacio en peor estado del que llegaste.

La Bitácora

Al empezar el proceso recibís tu Bitácora: el cuaderno del camino.

Todo lo que trabajamos se registra ahí. Los ejercicios, las prácticas, los descubrimientos. Es tuya. El Guía la lee durante el Recorrido pero no se la lleva.

Al final del proceso, la Bitácora contiene el mapa completo de tu recorrido. Es la evidencia tangible de lo que caminaste.

[Imagen de libreta abierta o mockup]

¿Para quién es El Puente?

El Puente es para vos si...

  • Entendés lo que te pasa pero no podés cambiarlo.
  • La misma situación se repite con personas diferentes.
  • Probaste otros enfoques y obtuviste comprensión pero no transformación.
  • Intuís que lo que falta no es saber más sino percibir diferente.
  • Estás dispuesto/a a un proceso que requiere tiempo, honestidad y compromiso.
  • Buscás algo que no dependa del terapeuta para sostenerse.

El Puente quizás no es para vos si...

  • Buscás una solución rápida a un problema puntual.
  • Necesitás estabilización de urgencia (el Puente puede complementar pero no reemplazar la atención de crisis).
  • Preferís que alguien te diga qué hacer en lugar de descubrirlo por vos mismo.
  • No podés comprometerte con un proceso de al menos un año.

Inversión

El Puente es un proceso de trabajo individual que requiere compromiso de ambas partes.


Cada Recorrido tiene un valor de [MONTO].


La primera conversación no tiene costo. Es para conocernos, para que puedas hacer preguntas sobre el sistema, y para que ambos evaluemos si este es el momento y si El Puente es el camino apropiado.

AGENDAR LA PRIMERA CONVERSACIÓN

Preguntas frecuentes

El Puente es un sistema de trabajo interior con estructura propia. No opera sobre diagnósticos clínicos ni reemplaza el tratamiento psiquiátrico o psicológico cuando es necesario. Puede funcionar como complemento de otros tratamientos o como proceso independiente, dependiendo de la situación de cada persona.
No. El Puente empieza desde donde estés. El primer grado trabaja sobre la estabilización y la descarga de lo que cargás. No se requiere ningún conocimiento previo.
El proceso tiene doce grados y dura entre 21 y 36 meses con Recorridos quincenales. Cada persona tiene su ritmo. No hay apuro ni presión para avanzar.
Algunos Recorridos pueden hacerse por videollamada. Otros se benefician de la presencia física. El formato se acuerda al inicio del proceso y se adapta según las necesidades de cada grado.
El Puente no requiere que se complete para tener valor. Cada grado produce capacidades que son del Caminante independientemente de si el proceso continúa o no. La puerta está siempre abierta para volver si en algún momento querés retomar.
Sí. El Puente no reemplaza ni interfiere con la medicación. Si estás medicado, el proceso se hace sobre esa base. Cualquier cambio en la medicación es decisión de tu médico, no del proceso.
Es el cuaderno del proceso. Se entrega al inicio y se va construyendo a lo largo de los grados. Contiene los registros, los ejercicios, los descubrimientos. Es tuya y te la llevás cuando el proceso termine.
La primera conversación es exactamente para eso. Hablamos, me contás qué te trae, yo te cuento cómo funciona el sistema, y juntos evaluamos si este es el momento. No hay presión. No hay compromiso previo a esa conversación.